Política de privacidad
Última actualización: 28 de julio de 2026
Krupo es una aplicación para organizar trabajos grupales. Esta página explica, sin rodeos, qué datos guardamos, para qué y quién los ve.
Quién responde por tus datos
Krupo · [email protected]
Escríbenos ahí para cualquier cosa de esta página: ver tus datos, corregirlos o borrarlos.
Qué guardamos
De tu cuenta
- Tu nombre, el que eliges al registrarte.
- Tu contraseña, siempre cifrada: nadie puede leerla, tampoco nosotros.
- Tu correo, solo si lo das —o si entras con Google, que nos lo manda él—. Sirve para dos cosas y ninguna más: recuperar tu contraseña y, si entras con Google, reconocer tu cuenta. Nadie de tus grupos lo ve. Y hasta que no confirmes que es tuyo abriendo el enlace que te mandamos, no queda ligado a tu cuenta.
- Tu foto y color de avatar, si los pones.
Una cuenta, sin nombres
Cada vez que alguien entra, sumamos uno a un contador del día según el tipo de aparato: iPhone, Android, computadora u otro. Llevamos también un conteo de pasos — cuántos links de invitación se abrieron, cuántas cuentas se crearon, cuántas sesiones se iniciaron y cuántas contraseñas se fallaron—, y de si la pantalla se abrió en un navegador normal o dentro de otra aplicación. Eso es todo lo que se guarda: el día, la palabra y cuántos. Sirve para dos decisiones nuestras: si vale la pena montar el pago con Apple Pay, y si hace falta que se pueda entrar con Google.
No guardamos quién entró, ni desde dónde, ni a qué hora, ni el identificador de tu navegador. No usamos Google Analytics ni ninguna herramienta parecida: nada de esto sale de nuestro servidor y no hay ninguna empresa de por medio. De un contador no se puede sacar una persona.
De tus trabajos
- El nombre del trabajo, la fecha de entrega y el texto del enunciado.
- Las tareas, su peso y quién tomó cada una.
- La prueba con la que cerraste cada tarea: un enlace, una nota o una foto.
- Una bitácora de hechos con fecha: quién tomó qué, quién cerró qué y cuándo.
- El proyecto o curso al que pertenece el trabajo y, si lo ponen, el nombre de quien lo evalúa.
El proyecto y quién evalúa
Un trabajo puede llevar dos datos más, los dos opcionales y los dos escritos por ustedes: el proyecto o curso al que pertenece y el nombre de quien lo evalúa —el profesor, el jurado, el asesor o el cliente—. Sirven para juntar tus trabajos del mismo proyecto y para saber a qué notas tuyas corresponde este.
Los dos los ve tu grupo entero, porque son del trabajo y no de una persona, y salen impresos en el Estante que puedes sacar con los trabajos de tu carrera. De quien evalúa guardamos solo su nombre, tal como ustedes lo escribieron, para etiquetar el trabajo: ni su correo, ni su cargo, ni una valoración suya sobre nadie. Es una persona que normalmente no usa Krupo, así que decirlo no es opcional — y si prefieres no ponerlo, el campo se deja vacío y todo lo demás funciona igual. Los dos se cambian o se borran cuando quieras, desde la pantalla del trabajo.
El del proyecto es texto libre tuyo y se muestra tal como lo escribiste: a tu grupo en el trabajo, y a ti en cada bloque de tu plan de la semana. No lo filtramos ni lo corregimos, igual que no tocamos el título de una tarea que escribiste tú, y eso es una decisión tomada a propósito: taparte tus propias palabras deja frases a medias en tu pantalla. Así que si escribes ahí el nombre de una persona, ese nombre se va a ver. Fuera de tu grupo no se muestra nunca; lo único que se hace con él es buscar si otras personas armaron trabajos del mismo proyecto, y de esos trabajos solo se toman títulos y pesos (lo contamos más abajo).
Técnicos
- Tu dirección IP, solo para limitar intentos fallidos de acceso.
- Si activas las notificaciones, la suscripción que entrega tu navegador.
Cuándo entras a tu cuenta
Guardamos una línea cada vez que entras o que alguien falla tu contraseña: la fecha, si entró o falló, y si fue desde un teléfono o una computadora. De la dirección desde la que se entró no guardamos la dirección: guardamos un código revuelto que no se puede deshacer y que solo sirve para saber si dos entradas vinieron del mismo sitio o de sitios distintos. No guardamos a qué pantalla entraste ni qué hiciste dentro.
Está para una sola cosa: poder ayudarte si crees que alguien entró a tu cuenta. Sin esto, lo único que podríamos hacer es cerrarte todas las sesiones a ciegas. Estas líneas se borran solas a los 60 días.
De tus pagos
Si compras un plan, un pase o una Constancia, guardamos qué compraste, cuánto costó, cuándo y si el cobro salió bien, más el código que la pasarela le pone a ese cobro para que podamos reclamarle si algo falla. No guardamos tu tarjeta. Ni el número, ni la fecha, ni el código de atrás: nada de eso pasa por Krupo en ningún momento — se escribe dentro de la ventana de la pasarela y a nosotros nos llega solo un código de un solo uso, que ya no sirve para cobrar otra vez. Lo mismo con Yape: tu celular y tu código de aprobación viajan directos a la pasarela, no a nuestros servidores. Tampoco guardamos el correo del comprobante.
Y dentro de tu grupo, un pago no tiene nombre: cuando alguien activa el pase de un trabajo, la bitácora anota que el pase quedó activo y no anota quién lo pagó. Quien paga no queda expuesto como el cobrador del grupo.
Lo que no guardamos
No subimos ni almacenamos tu material de estudio. Del enunciado guardamos su estructura —las tareas y lo que el enunciado exige—, no el documento: los archivos que adjuntas para que la IA los lea se borran cuando confirmas el armado.
Lo mismo vale cuando pides una revisión de tu trabajo antes de entregarlo: el archivo se envía a la IA para analizarlo y se borra de nuestros servidores apenas termina. Guardamos el resultado de la revisión —qué falta, qué no cumple—, nunca el documento.
Y una revisión habla del trabajo, no de las personas: señala secciones y criterios del enunciado, jamás a un integrante del grupo.
Vale igual cuando el enunciado cambia a mitad de camino y subes la corrección para que Krupo rehaga el mapa de tareas: la corrección se procesa y no se guarda. Lo que queda es la propuesta de cambios y la lista de exigencias actualizada. La IA recibe los títulos y los pesos de las tareas, nunca de quién es cada una.
Eso vale también para la revisión que busca cifras, citas y voz que no cuadran entre secciones. La IA no recibe quién escribió cada parte —aunque Krupo lo sepa, no se lo damos—, así que no puede decirlo; y antes de mostrarte el resultado borramos de él los nombres de tu grupo, por si acaso. Usamos esos nombres únicamente para eliminarlos.
Los dos ensayos de sustentación: el del grupo y el tuyo
Son dos cosas distintas y de cada una guardamos cosas distintas.
El del grupo es un set de preguntas probables, sacadas del enunciado y de la rúbrica. Ese set sí se guarda: queda pegado al trabajo para que cualquiera del grupo lo vuelva a abrir sin volver a pedírselo a la IA, y lo ven todos los integrantes, igual que las tareas. Son preguntas y nada más: ahí no hay respuestas, ni tuyas ni de nadie.
Y lo que queda guardado no lleva el nombre de nadie: es un documento del trabajo, no de quien apretó el botón. No registramos quién lo generó ni quién lo abrió, así que la lista de «quién ensayó y cuántas veces» no existe — y no hay forma de armarla después, porque el dato no está guardado en ningún lado.
El tuyo —el ensayo privado, donde respondes pregunta por pregunta y Krupo te dice qué no apareció en lo que dijiste— es privado de verdad. Tus respuestas no se guardan en ningún lado, ni siquiera en tu propia cuenta: pasan por la IA y se van con la sesión. Las preguntas pueden ser las del set que el grupo ya tiene guardado, pero lo que respondes tú no queda. No entra a la bitácora del trabajo, no lo ve tu grupo, no aparece en el Reporte ni en la Constancia, no genera avisos y no cambia la última actividad del trabajo. Si cierras la pestaña, la sesión se pierde: es a propósito. Lo único que Krupo anota es cuántas sesiones llevas este mes, para el tope del plan — un número tuyo, sin el trabajo al que corresponde y que nadie de tus grupos puede ver.
En los dos, el jurado pregunta y señala lo que no apareció en tu respuesta; no redacta la respuesta buena ni escribe contenido del trabajo, y no pregunta ni opina sobre quién hizo qué parte.
Las observaciones de quien supervisa tu proyecto
Si activas el modo proyecto largo puedes subir la corrección que te devolvieron —el documento con comentarios, la foto de las anotaciones o los apuntes de la reunión— para que Krupo saque de ahí la lista de lo que hay que hacer.
El documento no se guarda: pasa por la IA y se va con el envío, igual que el enunciado y que el entregable que revisas antes de entregar. Lo que sí guardamos es el texto de cada observación —el punto accionable, con las palabras de quien lo pidió— junto a la fecha de la reunión, para que puedas convertirlo en tareas y verlo en la línea de tiempo del proyecto.
Quien supervisa tu proyecto normalmente no usa Krupo, así que guardamos de él lo mínimo: la instrucción, nunca su documento y nunca una valoración suya sobre una persona. Antes de guardar una observación quitamos de ella los nombres de los integrantes de tu grupo — si la corrección decía «lo de Fulano está mal», lo que queda guardado es «lo de — está mal»: la instrucción entera, sin la acusación. Usamos esos nombres únicamente para eliminarlos.
Y te lo decimos porque es un perfilado y decirlo no es opcional: comparamos cada observación nueva con las de la corrección anterior para detectar cuáles se están repitiendo. El resultado es un hecho fechado —«esta observación aparece en 3 correcciones: 12 mar, 4 may, 18 jun»— y se muestra siempre con las observaciones y sus fechas a la vista, para que lo juzgues tú; si la aplicación se equivocó, puedes desvincularlas con un toque. Esa comparación es entre observaciones del propio proyecto: no evalúa a ninguna persona, no se cruza con quién tenía la tarea correspondiente y no cambia nada de lo que ves en pantalla.
La hoja que puedes imprimir para llevar a la reunión habla de entregables, observaciones y fechas, y no lleva el nombre de ningún integrante del grupo. No existe ningún enlace público ni cuenta para quien supervisa: la única forma de sacarla de la aplicación es imprimirla tú.
Cómo aprende Krupo de los trabajos
Cuando armas un trabajo nuevo, Krupo puede proponerte la estructura que ya usaste antes. Primero busca en tus propios trabajos. Si todavía no tienes historial y el trabajo pertenece a un proyecto o curso que otras personas ya usaron, puede proponerte cómo suelen armarse ahí.
En ese caso solo se usa la estructura —los títulos de las tareas y su peso—, nunca el enunciado, la evidencia, la nota ni el nombre de nadie. Hace falta un mínimo de tres trabajos de al menos dos personas distintas, y lo que se muestra es un resumen de todos: nunca el trabajo de una persona en particular.
Tus notas de cada proyecto
Si tienes plan Max puedes escribir notas tuyas sobre un proyecto y sobre quien lo evalúa: qué se pide siempre ahí, cómo se corrige, qué no puede faltar. Krupo las tiene en cuenta al armar las tareas y al revisar el entregable de ese mismo proyecto, para que no tengas que volver a escribirlo cada ciclo.
Esas notas no salen de tu cuenta. Su texto no se copia en ningún lado, no se guarda dentro del trabajo, no viaja a la cuenta de nadie más y no se junta con las de otras personas. Krupo no arma ningún directorio de profesores — no existe esa lista, no existe la consulta que la construiría, y no está en nuestros planes construirla. Se usan solo cuando tú pides un armado o una revisión, y solo en tu propio trabajo.
Y ahora lo que sí llega a tu grupo, que te lo decimos porque prometer lo contrario sería mentirte: cuando Krupo arma las tareas con tus notas a la vista, de ahí puede salir una exigencia que el enunciado no dice —«el anexo con la ficha técnica de la encuesta»—, y esa exigencia queda en la lista del trabajo, que la ve el grupo entero. Cuando pasa, aparece siempre rotulada como «Añadido · no viene del enunciado», para que nadie la lea como algo que pidió el profesor. El rótulo no dice de dónde salió, no dice que fue tuya y no lleva tus palabras: comprobamos que ninguna frase de tu nota se copie en lo que la aplicación devuelve. Pero la idea puede venir de ahí dicha de otra forma, y eso no lo puede impedir ningún filtro — así que lo declaramos en vez de prometer que no pasa.
Y esa exigencia se puede quitar: cualquier integrante del trabajo la borra con un toque, sin plan y sin permiso de nadie. En la bitácora queda que el requisito salió de la lista — nunca quién lo quitó, ni quién lo trajo.
Como una nota puede mencionar a una persona que no usa Krupo, la pedimos corta y sobre lo que se pide, no sobre quién lo pide. Antes de que una nota se use para ayudarte, quitamos de ella las frases que nombren a alguien con quien hayas hecho un trabajo en Krupo — no solo a tu grupo de ahora, también a los de ciclos anteriores, porque tus notas duran más que un grupo. Esas frases no se tapan: no se mandan. Y comprobamos que ninguna frase tuya se copie en lo que la aplicación te devuelve. Puedes verlas, corregirlas y borrarlas cuando quieras en Perfil → Lo que sabes de cada proyecto; borrarlas se puede siempre, tengas plan o no.
Quién ve qué
Esto es lo más importante de esta página, y no es letra chica: los integrantes de tu grupo ven qué tareas tomaste, cuáles cerraste y con qué prueba. No es un efecto secundario, es exactamente para lo que existe Krupo.
Ven además lo que es del trabajo y no de una persona: el proyecto o curso, el nombre de quien lo evalúa y —si el trabajo llegó a tenerlo— el set de preguntas del ensayo de sustentación.
Lo que tu grupo no ve: no hay rankings, ni puntajes públicos, ni comparaciones entre integrantes. Las estadísticas de tu perfil son solo tuyas. Tampoco ve quién generó el set de preguntas ni quién ensayó: ese dato no se guarda.
Nadie fuera de tu grupo ve tus trabajos. El reporte lo exporta un integrante si quiere entregarlo; la aplicación no se lo manda a nadie por su cuenta.
Con quién compartimos datos
Solo con los servicios que hacen funcionar la aplicación:
- Anthropic (Claude) — recibe el texto del enunciado para proponer las tareas y, si pides una revisión, el archivo que quieres revisar. Si escribiste notas de ese proyecto, recibe también su texto —sin los nombres de tu grupo— para saber qué mirar. Nada más.
- Railway — aloja la aplicación y la base de datos.
- Resend — envía el correo de recuperación de contraseña, si lo pides.
- Cloudflare — resuelve el dominio y enruta el correo.
- Google — solo si eliges «Entrar con Google». En ese momento Google se entera de que usas Krupo, y nosotros recibimos de él dos cosas: un identificador tuyo y tu correo. No recibimos ni guardamos tu nombre de Google ni tu foto, y tu contraseña de Google no pasa por Krupo en ningún momento. Si entras con nombre y contraseña, Google no se entera de nada.
Los cinco están fuera del Perú, principalmente en Estados Unidos. Al usar Krupo, tus datos se procesan en sus servidores, y ninguno los usa para nada distinto de lo que dice arriba.
No vendemos datos a nadie ni los usamos para publicidad.
Cuánto tiempo los guardamos
- Los archivos del enunciado: se borran al confirmar el armado del trabajo.
- Los archivos que subes para una revisión: se borran apenas termina la revisión.
- La corrección que te devolvió quien supervisa: se borra apenas termina de leerse. El texto de las observaciones se queda hasta que lo borres: cualquier integrante puede borrar las observaciones de una reunión desde la línea de tiempo, sin plan y sin permiso de nadie, y se borran de verdad — también la copia que quedó en la revisión que las extrajo. Las tareas que salieron de ellas y ya se cerraron con prueba se quedan, pero sin el texto.
- El set de preguntas del ensayo de sustentación del grupo: mientras exista el trabajo.
- Tus trabajos y su registro: mientras tu cuenta exista.
- El registro de tus compras: mientras tu cuenta exista, porque es tu comprobante de lo que pagaste y lo necesitas tanto tú como nosotros si hay que reclamar un cobro.
- El registro de cuándo entraste a tu cuenta: 60 días, y después se borra solo.
- Tu cuenta: hasta que pidas borrarla escribiendo a [email protected]. Cuando la borramos se va todo lo que es tuyo —tu correo, tu contraseña, tu foto, tus notas, tus aparatos y los trabajos que eran solo tuyos— y no se puede recuperar. Las tareas que ya cerraste dentro de un trabajo de grupo se quedan cerradas, firmadas como «alguien que ya no está»: son parte del trabajo de tus compañeros y borrarlas les rompería la entrega a ellos.
Tus derechos
Puedes pedirnos en cualquier momento ver los datos que tenemos sobre ti, corregirlos, borrarlos u oponerte a su tratamiento, y también retirar tu consentimiento. Escríbenos y te respondemos.
Retirar el consentimiento implica salir de tus grupos: sin registro de contribución, Krupo no tiene nada que hacer.
Son los derechos que te reconoce la Ley 29733 de Protección de Datos Personales del Perú y su reglamento.
Menores de edad
Krupo es para personas de 16 años o más.
Seguridad
Las contraseñas se guardan cifradas. Todo viaja por conexión segura. El código pasó auditorías de seguridad antes de abrirse a usuarios. Ningún sistema es infalible, pero no guardamos lo que no necesitamos — esa es la mejor protección que existe.
Decisiones automatizadas
Krupo no toma decisiones automáticas sobre ti. Registra hechos; las conclusiones las sacan las personas. No calificamos, no evaluamos ni clasificamos integrantes.
Hay una excepción y te la contamos entera, porque es un perfilado y decirlo no es opcional: si tienes plan, Krupo mira tu propio registro —a qué hora y qué días de la semana cerraste tus tareas en los últimos 90 días— para decidir a qué hora te llega un recordatorio, y para adelantártelo al último día en que sueles entrar cuando lo que te vence cae justo después de días en los que nunca entras. Es el mismo aviso movido de día: no se manda dos veces.
Eso es todo lo que hace: mueve la hora de un aviso. No cambia tus tareas, ni sus pesos, ni el nivel de tu trabajo, ni nada de lo que ves en pantalla. No te compara con nadie, no sale de tu cuenta —tu grupo no lo ve, y no entra al Reporte ni a la Constancia— y solo usa hechos tuyos. Si todavía no hay historial suficiente no se calcula nada, y los recordatorios llegan a la hora de siempre. Un aviso que está esperando su hora guarda solo el texto del aviso y se borra al entregarse.
Puedes ver exactamente lo que Krupo leyó —el mismo gráfico que mira la aplicación— y apagarlo cuando quieras, en Ajustes → Recordatorios.
La otra excepción está en el modo proyecto largo, y también es un perfilado: Krupo compara las observaciones de una corrección con las de la anterior para señalar cuáles se repiten. Lo hace sobre el texto de las observaciones de tu propio proyecto —nunca sobre personas—, el resultado es siempre un hecho con sus fechas, se muestra con las dos observaciones a la vista y se puede desvincular con un toque. No pone nota, no cambia tus tareas ni sus pesos y no señala a ningún integrante.
El otro conteo personal que llevamos es cuántas sesiones de ensayo privado hiciste este mes, y existe únicamente para el tope de tu plan: no cambia lo que la aplicación te muestra, no se cruza con nada más y no llega a tu grupo ni al Reporte.
Cambios
Si esta política cambia, actualizamos la fecha del encabezado y lo avisamos dentro de la aplicación.